La popular leyenda sobre el Acueducto inspiró al escultor Jose Antonio Abella para crear la figura de un diablillo apoyado en una muralla.

Seguro que su creador nunca imaginó que este regalo a la ciudad de Segovia iba a formar parte una trama surrealista que multiplicaría su fama en todo el mundo aún a riesgo de que la ciudad se viera reflejada con un pelín de intolerancia. Nos remontamos al año 2019. En enero de ese año se colocó en la calle de San Juan la figura de un diablo gordinflón que muestra sus partes íntimas mientras se prepara para hacer un selfie.

La escultura fue concebida para que formase parte de la ciudad, del mismo modo que la Sirenita de Copenhague o el Manneken Pis de Bruselas, y recuerda la leyenda del acueducto en la que una joven cansada de llevar el agua a su casa prometió dar su alma al diablo a cambio de que éste construyera el acueducto en una sola noche.
Hasta aquí todo bien, pero desde La Asociación San Miguel y San Frutos lanzaron una campaña de rechazo contra la colocación de la escultura alegando que atentaba contra el sentimiento religioso.

Dicha asociación interpuso un recurso en el juzgado número 1 de lo Contencioso y Administrativo de Segovia contra la colocación de la estatua y entonces se armó el follón. Este paso por los juzgados no hizo sino acrecentar su fama. Muchos medios de comunicación de todo el mundo se interesaron por la polémica, haciendo que en el recorrido de cualquier turista por Segovia no falte el selfie con el diablillo.

Finalmente, en enero de 2020, el juzgado de Segovia desestimó el recurso de San Miguel y San Frutos. El fallo, entre otros aspectos, determinó que la escultura no supone un ataque a la libertad religiosa: «Se trata de una representación del diablo, que carece de elementos negativos sobre los valores católicos y que supone la visibilidad de la leyenda segoviana, a la que se ha añadido elementos de actualidad, como es el teléfono móvil, para efectuar una autofoto, el conocido selfie», apuntaba el texto de la sentencia.

Y esta curiosa historia sirve de base para una actividad familiar muy divertida.

Atrapa al Diablillo de Segovia es un juego en el que los participantes recorren la ciudad guiados por su móvil, descubriendo algunos de los rincones más bonitos de Segovia. Responder preguntas y superar desafíos hace que además sea muy atractivo para los más jóvenes de la familia que ven en la tecnología un compañero inseparable que dominan a la perfección. Un juego que se puede hacer en familia o con amigos en formato competitivo.

Y si aún no te has decidido del todo te ayudamos un poquito. Descubre nuestros juegos en Segovia con una demo GRATIS. Sí, ¡para que lo pruebes sin gastar nada!

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¿Cómo se juega a Atrapa al Diablillo del Acueducto de Segovia?

Al comprar el juego te llegará por SMS un código autoejecutable. Pulsas, descargas la App  y ¡listo! Sí, ya está, puedes empezar a jugar inmediatamente. Sin reservas, a cualquier hora todos los días de la semana.

Es tan fácil como comprar el juego  que más te guste, ir al punto de partida y comenzar la diversión.

Cada juego de escape tiene un punto de partida distinto, por lo que te indicaremos dónde tienes que estar para comenzar y a partir de ahí solo tendréis que seguir las pistas y superar todos los retos y preguntas.

Eso sí, hay algunas cositas que no se os pueden olvidar:

Si sois un grupo grande os recomendamos que por cada móvil haya de 1 a tres jugadores, que las pantallas son bastante pequeñas!

Llevad calzado cómodo. Aunque no sea mucho recorrido, haréis entre 2- 2,5km, mejor prevenir que curar.

Y por supuesto un móvil que tenga la batería a tope y conexión de datos. ¡No querréis quedaros con las ganas de saber cómo termina la historia!

Elige tu juego y descubre Segovia de otra forma.

 

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¿Quieres jugar en equipo?

Para jugar en equipo sólo tenéis que adquirir tantos códigos como dispositivos queráis utilizar y ver quién consigue mejor puntuación. Si sois muchos como un colegio o Ayuntamiento, contacta con nosotros y os lo pondremos súper fácil.